Se define como el ascenso de contenido gástrico hacia el esófago torácico.

                                                                             

Es decir, el contenido del estómago -sea éste alimento y/o secreciones gástricas- asciende, llegando a la parte superior del esófago y eventualmente a la boca o el exterior, provocando el síntoma más básico, conocido y temido del reflujo: el vómito.

 Sin embargo, el reflujo no constituye enfermedad por si solo. No es más que un signo, que puede constituir un cuadro de enfermedad si está acompañado de ciertas características, pero que también puede ser absolutamente fisiológico o normal

 
 
 
 
 
 
 
 

 Cerca del 80% de los recién nacidos que cursan su primera y segunda semana de vida tienen vómitos o reflujo

 Mecanismos de Reflujo Gastroesofágico

Existen tres mecanismos básicos que pueden causar RGE en un individuo:
  • a) Relajación transitoria del esfínter esofágico inferior (EEI).
  • b) Aumento transitorio de la presión abdominal, que supera momentáneamente la competencia del esfínter.
  • c) Hipotensión basal (permanente) del EEI.
  • Para determinar enfermedad por reflujo gastroesofagico patológico como se ha denominado a esta enfemedad para diferenciarla del reflujo fisiológico- deben darse ciertas condiciones de frecuencia, intensidad y otros síntomas secundarios asociados en el niño. Producto de vómitos intensos y frecuentes, los menores comienzan a comprometer su desarrollo pondoestatural, es decir; empiezan a tener una alza de peso y talla ponderal insuficiente.
    Cuando se dan estas condiciones, un reflujo que por su frecuencia o intensidad comienza a comprometer el desarrollo de peso y de talla del niño, produce síntomas secundarios a la esofagitis y enfem1edades respiratorias, se trata de una enfermedad por reflujo y, en ese caso, hay que estudiarla y tratarla”.
     

     

     EL ESTUDIO DEL REFLUJO:Ver imagen en tamaño completo
     
     El estudio más clásico es la Radiografía de esófago, estómago y duodeno. Sirve también para detectar malformaciones que puedan estar provocando el reflujo, como una malrotación gástrica, es decir, que el eje del estómago está girado y facilite la expulsión del vómito, una hernia hiatal y una estenosis hipertrófica del píloro.
    Aunque la mayoría de las regurgitaciones son fisiológicas, existe, un porcentaje de reflujo cuya causa principal es una relajación transitoria del esfínter esofágico.
     
     
     El esófago está comunicado con el estómago a través de una pequeña válvula, denominada esfínter esofágico inferior y si éste no mantiene una buena tonicidad, es decir una buena fuerza de cierre y se relaja -como ocurre en el lactante de forma transitoria- pern1ite que el contenido gástrico ascienda con mayor facilidad. Otras causas de reflujo pueden ser un vaciamiento gástrico lento, ya que si el estómago se vacía lentamente al duodeno, más tiempo está el contenido en el estómago y por la tanto, tiene más posibilidades de subir.
    También puede ser causa de reflujo una peristalsis esofágica lenta, es decir la capacidad del esófago para contraerse y vaciarse”.
     

     REFLUJO y TRATAMIENTO

    Cuando se determina enfermedad por reflujo gastroesofágico y dependiendo de la gravedad del cuadro, el tratamiento puede basarse en cuatro puntos:
     
    1.- Tratamiento postural. Aunque se ha visto que los lactantes en decúbito prono, es decir, ‘de guatita’, logran un mejor vaciamiento gástrico, la asociación -aún discutible- de esta posición con un posible riesgo de muerte súbita, ha hecho que hoy se recomiende que los niños permanezcan en decúbito lateral izquierdo, con una leve inclinación de 30 grados, al menos durante el proceso post alimentario. Antiguamente se recomendaba posición de 60 grados y en silla tipo nido, pero se ha demostrado que esos elementos no tienen ningún beneficio.
     
    2.- Tratamiento alimenticio. Se ha dicho que el lactante tiene un gran riesgo de reflujo por la frecuencia con que se alimenta y porque su alimento es de consistencia líquida, lo que facilita que el contenido ascienda. Por eso se ha tendido a espesar la alimentación y han surgido fórmulas lácteas denominadas anti reflujo por su mayor consistencia, ya que de esta manera es más difícil que el contenido ascienda.Ver imagen en tamaño completo
     
    3.- Tratamiento medicamentoso. Tradicionalmente se han utilizado 3 lineas de medicamentos: los antiácidos, como el hidróxido de Aluminio, los procinéticos como la metoclopramida, domperidona y cisaprida, y los antisecretores.
    El primero ha demostrado tener efectos colaterales en los niños cuando es administrado de manera crónica y el segundo, la metoclopramida está prácticamente en desuso porque atraviesa la barrera hematoencefálica, es decir, llegan al nivel del sistema nervioso y tiene riesgos de producir problemas motores y convulsiones.
     

     

     

    Por otra parte, medicamentos como la domperidona que no atraviesa la barrera hematoencefálica, tal Ver imagen en tamaño completovez es la más recomendable. Pero el tratamiento más común es el que se hace en base a la cisaprida, que aumenta el vaciamiento gástrico y el peristaltismo intestinal. La única contraindicación es que altera el ritmo cardíaco en el lactante, por lo tanto, antes de recetarlo, es preciso realizar un electrocardiograma, esto ha obligado a suspenderse.

    La tercera línea de medicamentos está constituida por los antisecretores, como la cimetidina, ranitidina, famotidina y omeprazol que reducen la producción del ácido que pasa al esófago, previniendo así la esofagitis. Se reserva sólo para aquellos casos en que el tratamiento médico en general no da resultados y cuando el reflujo está ocasionando problemas de desarrollo en el niño.

    El tratamiento quirúrgico, es habitual en menores con problemas neurológicos, porque en ellos se da de manera más frecuente el reflujo patológico

     
      

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