
El miedo es un emoción natural que forma parte de los mecanismos de defensa del ser humano, aunque ciertas clases de miedo pueden ser indicadores de trastornos específicos y en definitiva forma parte del carácter de la persona.
De alguna manera todos sabemos lo que es el miedo ya que hemos sido presa de este, pero encontrar una definición y la magnitud en que este se presenta varia de persona a persona.
Los componentes implicados en el miedo son:
Pensamientos, Sentimientos, conducta, medio ambiente y Respuestas biológicas.
El miedo en el niño cuando aparece, siempre se relaciona a elementos relacionados al ambiente del individuo y que este asume como peligrosos o amenazantes,.
A partir que el niño va aumentando sus experiencias, comienza a presentar miedos en muchas ocasiones por asociación de situaciones.
Es normal que el niño por debajo de 5 años tenga miedo a:
- Ruidos fuertes o estridentes
- Cuando se van haciendo mayores, a los extraños
El niño “con fobias” siente un miedo irracional y desproporcionado respecto a un objeto o situación real que se lo provoca; él lo vive como una “auténtica” amenaza, de ahí la angustia y el pánico que le suscita.
Lo más conveniente es:
- hablar con el niño
- concretar su miedo
- enseñarle a dar el valor real que éste puede tener
- así como maneras de disminuir su ansiedad cuando esté próxima la situación desencadenante.
No todos los miedos desaparecen totalmente con la edad. Todos, niños y adultos, tenemos nuestros propios miedos. Muchos miedos intensos que se tienen de adultos, provienen de experiencias “sufridas” en la edad infantil.



